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Cultivos de café para superar la violencia en Colombia

ARCHIVO - Mariana Lombana es hija de firmantes de paz y, junto a sus padres, cultiva y vende café bajo su marca propia llamada EPZ, siglas de la Asociación Esperanza y Paz, que integra a campesinos, víctimas del conflicto y firmantes de paz. (Javier Hernández / VOA)
ARCHIVO - Mariana Lombana es hija de firmantes de paz y, junto a sus padres, cultiva y vende café bajo su marca propia llamada EPZ, siglas de la Asociación Esperanza y Paz, que integra a campesinos, víctimas del conflicto y firmantes de paz. (Javier Hernández / VOA)

Caficultores colombianos como Astrid Medina, Aparicio Yule y Mariana Lombana lideran proyectos comunitarios que benefician a sus familias, comunidades indígenas y antiguos combatientes, al tiempo que simbolizan la reconciliación entre afectados por el conflicto en Colombia.

El café se ha convertido en el motor de reconciliación y prosperidad económica para las víctimas y victimarios del conflicto armado en Colombia, específicamente en la localidad de Planadas, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Caficultores como Astrid Medina, Aparicio Yule y Mariana Lombana han encontrado en el cultivo un camino hacia la paz entre las familias productoras, la comunidad indígena Nasa y excombatientes del grupo insurgente.

En esta zona del departamento del Tolima, que durante décadas sufrió el flagelo del conflicto armado más intenso en Colombia, el café se ha transformado en un símbolo de reconstrucción.

Planadas se ubica en las estribaciones de la cordillera central de los Andes colombianos. En el caserío de Gaitania, uno de los lugares de nacimiento de las FARC en 1964, los habitantes han apostado por la reconciliación desde la firma del histórico Acuerdo de Paz entre la guerrilla y el gobierno colombiano hace unos ocho años.

Cultivos de café se convierten en motor para reconciliación en Colombia
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“En 2016, cuando llegaron los acuerdos de paz, había mucha zozobra; no se sabía si era para mejor o para peor porque aquí mandaban las FARC. Recuerdo que, cuando llegaron los firmantes de paz, lloramos porque no llegaron los hombres armados que esperábamos, sino familias con sus hijos y sus mascotas”, contó a la Voz de América Astrid Medina, una campesina caficultora.

Sanar a través del trabajo

“Desde entonces nos hemos aceptado y perdonado, hicimos la paz. La paz nos ha transformado y nos ha hecho creer en nuestro territorio”, añadió Medina, a quien el cruento conflicto le arrebató a su padre en 2006.

Su finca, ubicada en la vereda San Miguel, en medio del Cañón de Las Hermosas, produce café para compradores de Estados Unidos, Japón y Noruega. En 2015, su grano fue reconocido por expertos como el mejor del mundo.

“El perdón es la mejor decisión que uno puede tomar; el día que uno perdona no es para quien hizo daño, sino para uno mismo, porque ese día uno empieza a expresar lo que lleva dentro, a decir: ‘no puedo hacerle al otro el mal que me hizo, debo ser diferente”, agrega Astrid.

El impacto del conflicto también marcó a Aparicio Yule, de la comunidad Nasa Wes’x, cuyos padres fueron asesinados por miembros de las FARC. Hoy, procesan cafés de la más alta calidad junto a antiguos combatientes.

“Todos trabajamos con el café, ellos (firmantes de paz) y nosotros tostamos el café juntos, es un proceso bonito. Contamos nuestras historias del conflicto e impulsamos los proyectos cafeteros, pese a la tristeza, mirando hacia adelante”, relató Yule a la VOA.

“El café nos impulsa a crecer. Hace 10 años lo procesamos y lo vendemos. Antes solo vendíamos el grano, ahora para nosotros es oro”, añade Yule, quien destaca cómo han dejado atrás la violencia para dedicarse a sembrar café.

Región cafetera

Planadas ha sido históricamente un centro de producción cafetera en Tolima, que cuenta con 106.000 hectáreas cultivadas, la mayoría provenientes de esta región.

Este grupo de caficultores narró a la Voz de América cómo, tras la firma del acuerdo de paz en 2016, se centraron en desarrollar proyectos productivos de café, siguiendo la tradición de la zona.

“Nuestro proyecto busca un café de altos estándares de calidad, rentable y autosostenible para las familias que lo conforman”, explica Mariana Lombana, hija de firmantes de paz e integrante de la Asociación Esperanza y Paz (EPZ), que busca lograr sabores y aromas únicos en el grano.

Unas 30 familias y 19 firmantes de paz se benefician con esta organización. “El objetivo es que la asociación crezca y sea autosuficiente. Este proceso de paz ha contribuido a nuestro proyecto de vida, y hemos apostado a la paz”, agregó Lombana.

En Fotos | Café, motor de reconciliación y prosperidad en Colombia

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<div>Astrid Medina, recogiendo granos de café en la finca ubicada en la vereda San Miguel del corregimiento de Gaitania, Planadas, Tolima, el jueves 31 de octubre de 2024. FOTO: Javier Hernández, VOA.</div>
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Astrid Medina, recogiendo granos de café en la finca ubicada en la vereda San Miguel del corregimiento de Gaitania, Planadas, Tolima, el jueves 31 de octubre de 2024. FOTO: Javier Hernández, VOA.
 
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
Granos de café seleccionados por la caficultora Astrid Medina, ganadora del premio al mejor café de Colombia en 2015. Fotografía tomada el jueves 31 de octubre de 2024 en Gaitania, Planadas, Tolima. FOTO: Javier Hernández, VOA.
2/10 Granos de café seleccionados por la caficultora Astrid Medina, ganadora del premio al mejor café de Colombia en 2015. Fotografía tomada el jueves 31 de octubre de 2024 en Gaitania, Planadas, Tolima. FOTO: Javier Hernández, VOA.
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
Astrid Medina, víctima del conflicto armado en Colombia, trabajando en la recolección de café en Planadas, Tolima, el jueves 31 de octubre de 2024. FOTO: Javier Hernández, VOA.
3/10 Astrid Medina, víctima del conflicto armado en Colombia, trabajando en la recolección de café en Planadas, Tolima, el jueves 31 de octubre de 2024. FOTO: Javier Hernández, VOA.
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
Una mata de café en Gaitania, Planadas, Tolima, el lugar donde nacieron las FARC en 1964 y donde sus habitantes buscan dejar atrás las páginas de la violencia para cultivar este grano. FOTO: Javier Hernández, VOA.
4/10 Una mata de café en Gaitania, Planadas, Tolima, el lugar donde nacieron las FARC en 1964 y donde sus habitantes buscan dejar atrás las páginas de la violencia para cultivar este grano. FOTO: Javier Hernández, VOA.
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
En Planadas, Tolima, los campesinos trabajan en el proceso de producir café de la más alta calidad a través de diferentes asociaciones que apuestan por el mejoramiento de su grano. FOTO: Javier Hernández, VOA.
5/10 En Planadas, Tolima, los campesinos trabajan en el proceso de producir café de la más alta calidad a través de diferentes asociaciones que apuestan por el mejoramiento de su grano. FOTO: Javier Hernández, VOA.
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
Aparicio Yule, de la comunidad indígena Nasa Wes&rsquo;x, en el proceso de selección de los mejores granos de café en la trilladora ubicada en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de los firmantes de paz en Gaitania, Planadas, Tolima, el jueves 31 de octubre de 2024. FOTO: Javier Hernández, VOA.
6/10 Aparicio Yule, de la comunidad indígena Nasa Wes’x, en el proceso de selección de los mejores granos de café en la trilladora ubicada en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de los firmantes de paz en Gaitania, Planadas, Tolima, el jueves 31 de octubre de 2024. FOTO: Javier Hernández, VOA.
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
Aparicio Yule cuenta que lleva más de 10 años mejorando su café, el cual vende en los mercados de Estados Unidos, Chile, China, Alemania, Japón, Canadá y Reino Unido. FOTO: Javier Hernández, VOA.
7/10 Aparicio Yule cuenta que lleva más de 10 años mejorando su café, el cual vende en los mercados de Estados Unidos, Chile, China, Alemania, Japón, Canadá y Reino Unido. FOTO: Javier Hernández, VOA.
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
Café de la más alta calidad en el proceso de selección en la trilladora ubicada en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de los firmantes de paz en la vereda El Oso, Planadas, Tolima. FOTO: Javier Hernández, VOA.
8/10 Café de la más alta calidad en el proceso de selección en la trilladora ubicada en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de los firmantes de paz en la vereda El Oso, Planadas, Tolima. FOTO: Javier Hernández, VOA.
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
Mariana Lombana es hija de firmantes de paz y, junto a sus padres, cultiva y vende café bajo su marca propia llamada EPZ, siglas de la Asociación Esperanza y Paz, que integra a campesinos, víctimas del conflicto y firmantes de paz. FOTO: Javier Hernández, VOA.
9/10 Mariana Lombana es hija de firmantes de paz y, junto a sus padres, cultiva y vende café bajo su marca propia llamada EPZ, siglas de la Asociación Esperanza y Paz, que integra a campesinos, víctimas del conflicto y firmantes de paz. FOTO: Javier Hernández, VOA.
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
Mariana Lombana, en una vitrina de exposición en la Feria Internacional del Café, que se desarrolló en Planadas, Tolima. FOTO: Javier Hernández, VOA.
10/10 Mariana Lombana, en una vitrina de exposición en la Feria Internacional del Café, que se desarrolló en Planadas, Tolima. FOTO: Javier Hernández, VOA.
Los cultivos de café se convierten en motor para reconciliaciónde los estragos que dejó la guerra interna en Colombia. La Voz de América recorrió la localidad de Planadas, en el departamento del Tolima, donde hace 60 años nació la extinta guerrilla de las FARC.
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Por eso, dicen que han dado vuelta a las páginas de violencia que han marcado la historia de su localidad. Ahora “valoran la paz” que hoy vive Planadas porque saben lo que significa estar bajo un conflicto armado, afirman.

“La vida hay que conservarla; lo que más nos caracteriza aquí es el poder del perdón. Por eso el café representa el trabajo desde el territorio, donde, a pesar de las adversidades, hemos trabajado juntos”, concluyó Astrid Medina.

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